JOËL DELHOM
Las figuras del apóstol, del profeta, del mártir, la noción de redención, la percepción de Jesús como reformador social, las simpatías por el cristianismo primitivo, la idea de una revolución inspirada en la fraternidad o en el amor por la humanidad, la concepción de un tiempo orientado hacia la transformación radical del mundo y la realización de la utopía, etc., habían impregnado sus discursos, como los de otras formaciones ideológicas.